La escalera de Jacoba

(libro ilustrado por Francis Marín)

En un mundo marcado por el ruido y la confusión, la pequeña Jacoba se embarca en un viaje hacia lo esencial. Al dejar atrás la ciudad y adentrarse en un bosque silencioso y lleno de magia, descubre algo extraordinario: una escalera misteriosa que asciende hacia el cielo… o, mejor dicho, hacia lo más profundo del ser.

A medida que asciende, cada peldaño se convierte en un aprendizaje vital: superar el miedo, soltar lo aprendido, mirar con otros ojos. La protagonista atraviesa paisajes emocionales y espirituales que la transforman por completo, hasta desaparecer y fundirse con Todo.

La Escalera de Jacoba es un cuento lleno de simbolismo y belleza, que nos recuerda que crecer es, ante todo, un acto de valentía y amor. Un relato sobre la libertad interior, la gratitud y el reencuentro con lo sagrado

Un canto a la contemplación.

La escalera de Jacoba

(libro ilustrado por Francis Marín)

En un mundo marcado por el ruido y la confusión, la pequeña Jacoba se embarca en un viaje hacia lo esencial. Al dejar atrás la ciudad y adentrarse en un bosque silencioso y lleno de magia, descubre algo extraordinario: una escalera misteriosa que asciende hacia el cielo… o, mejor dicho, hacia lo más profundo del ser.

A medida que asciende, cada peldaño se convierte en un aprendizaje vital: superar el miedo, soltar lo aprendido, mirar con otros ojos. La protagonista atraviesa paisajes emocionales y espirituales que la transforman por completo, hasta desaparecer y fundirse con Todo.

La Escalera de Jacoba es un cuento lleno de simbolismo y belleza, que nos recuerda que crecer es, ante todo, un acto de valentía y amor. Un relato sobre la libertad interior, la gratitud y el reencuentro con lo sagrado

Un canto a la contemplación.

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La casa del libro

Agapea

Ciudad nueva

«…quien llega a cierto punto en la escalada no es ya el mismo que quien la emprendió. Se pierden tantas cosas durante el trayecto -todas accidentales- que, al final, de quien uno era al principio no queda casi nada. Yo, por ejemplo, empiezo a dejar de ser Pablo d’Ors, de modo que preveo que dentro de poco Jacoba tampoco será ya Jacoba. Lo digo por si se prevé una segunda parte a esta historia.»
Pablo d’Ors